¿Qué es el Cohiba Talismán 2017?
El Cohiba Talismán Edición Limitada 2017 es un puro cubano de 154 mm de largo y ring gauge 54 que introdujo la vitola Sublimes No.1, un formato completamente nuevo en el universo habano. Lanzado en noviembre de 2017 tras cambiar su nombre de fábrica original "Cañonazo Doble", este puro representa una de las ediciones limitadas más esperadas de Habanos S.A., con una segunda tanda de 200,000 unidades producida en 2019 con tabaco de la misma cosecha.

Historia del Cohiba Talismán
La historia de este puro comienza con una curiosidad de nomenclatura. Cuando Habanos anunció inicialmente su producción, la fábrica lo identificaba como "Cañonazo Doble", pero para su llegada al mercado el nombre oficial mutó a Sublimes No.1, convirtiéndose en una vitola exclusiva creada específicamente para esta edición limitada. Este cambio no es menor: en el mundo de los puros cubanos, crear un formato nuevo es una decisión que ocurre pocas veces por década.
La segunda producción de 2019 mantiene el rigor de Habanos con las ediciones limitadas: usar tabaco de la misma cosecha (en este caso, 2015-2016) garantiza que quienes consiguieron cajas en ambos años experimenten un perfil de sabor consistente. Las cajas de 10 unidades con tapa deslizante barnizada se convirtieron rápidamente en objeto de colección, especialmente en mercados asiáticos y europeos donde Cohiba mantiene su estatus de marca insignia.
Notas de cata y perfil de sabor
El Talismán se presenta con una elegancia que justifica su nombre. En la mano, el capote colorado oscuro —procedente de las mejores vegas de San Juan y Martínez y San Luis— despide aromas de cedro maduro, cuero curtido y un fondo de cacao amargo. La construcción, típica de la fábrica El Laguito, muestra una densidad uniforme que promete tirada generosa sin esfuerzo.
La fumada evoluciona en tres actos bien definidos. El primer tercio arranca con café tostado, nuez moscada y una dulzura sutil de miel de caña, sin la agresividad que a veces acompaña a los puros jóvenes de Cohiba. En el segundo tercio, el cuerpo crece hacia un medio-medio alto, con notas de chocolate negro, especias dulces y un retrogusto terroso que recuerda a los suelos de la Vuelta Abajo. El último tercio introduce pimienta negra, cuero nuevo y un amargor controlado de cacao que nunca se vuelve áspero.
En términos de fortaleza, el Talismán se sitúa en el rango medio-alto, aunque su equilibrio —calificado con 4/5 en reseñas profesionales— lo hace accesible para quienes dominan ya puros de cuerpo medio. El tiempo de fumada ronda los 75-90 minutos, dependiendo del ritmo.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Vitola | Sublimes No.1 (exclusiva) |
| Longitud | 154 mm (6⅛ pulgadas) |
| Ring gauge | 54 |
| Peso oficial | 15.64 gramos |
| Fortaleza | Medio-alto |
| Capa | Colorado oscuro, Vuelta Abajo |
| Presentación | Caja barnizada de 10 unidades |
¿Con qué maridar el Cohiba Talismán?
La complejidad del Talismán pide acompañantes que no compitan, sino conversen. En Colombia, tres opciones locales funcionan excepcionalmente:
- Café del Huila, origen Pitalito: su acidez cítrica y cuerpo medio resaltan las notas de cacao del puro sin empalagar. Un tinto de método V60 o prensa francesa, servido sin azúcar.
- Ron Dictador 20 años: el dulzor de la miel de caña y las notas de vainilla del ron cartagenero encuentran eco en las especias del segundo tercio del Talismán.
- Chocolate santandereano 70% cacao: la amargura controlada y el perfil frutal del cacao de San Vicente de Chucurí prolongan el final terroso del puro.
Para quien prefiera opciones clásicas, un whisky escocés de las Highlands con perfil ahumado sutil (Old Pulteney o Dalmore 15) o un cognac VSOP (Delamain o Hine) funcionan igual de bien. Lo importante: evitar bebidas demasiado dulces que opaquen la evolución del tabaco.
¿Para quién es este puro?
El Cohiba Talismán 2017 no es un puro de iniciación. Su precio de mercado —entre 80 y 120 dólares por unidad en el mercado gris, dependiendo de la conservación— y su disponibilidad limitada lo convierten en una elección para coleccionistas con experiencia o fumadores que buscan una ocasión especial.
Es ideal para quienes ya dominan el comportamiento de vitolas grandes (Robusto Extra, Double Corona) y buscan explorar el lado más refinado de Cohiba, alejado del carácter explosivo de algunas líneas como Behike. También para quienes valoran la evolución en la fumada: el Talismán no entrega todo en los primeros centímetros, sino que construye su discurso con paciencia.
Si tiene la oportunidad de conseguir una caja de la producción 2019, aún con seis años de maduración, encontrará un puro que ha integrado sus aromas y ganado en suavidad sin perder complejidad. En el mundo de las ediciones limitadas de Habanos, eso ya es un talismán en sí mismo.