¿Qué es el Cohiba BHK 56?
El Cohiba BHK 56 es un puro cubano de vitola Laguito No. 6 lanzado en 2010 como parte de la línea Behike, la expresión más exclusiva de la marca Cohiba. Con 166 mm de longitud y ring gauge 56, incorpora la rara hoja Medio Tiempo —recolectada de la parte más alta de la planta de tabaco— que le confiere una complejidad aromática inigualable en la producción regular de Habanos S.A.

Historia del Cohiba BHK 56
La línea Behike nació como homenaje al cacique taíno que dio nombre a la marca, y el BHK 56 representa su formato más generoso. Desde su lanzamiento en el Festival del Habano de 2010, este puro se consolidó como referente de la industria tabacalera cubana. La fábrica El Laguito, ubicada en La Habana, fue el escenario elegido para su producción artesanal, manteniendo viva una tradición que data de 1966 cuando Cohiba surgió como marca exclusiva para regalos diplomáticos del gobierno cubano.
La inclusión del Medio Tiempo marcó un antes y un después en la elaboración de puros cubanos. Esta hoja, que crece expuesta directamente al sol en el ápice de la planta, desarrolla características organolépticas únicas: mayor concentración de aceites esenciales, potencia controlada y una evolución de sabores que pocos vitolas logran replicar. Su escasez obligó a Habanos S.A. a reservarla exclusivamente para la línea Behike, convirtiendo cada ejemplar en una pieza de colección accesible.


Especificaciones técnicas
| Característica | Valor |
|---|---|
| Nombre de fábrica | Laguito No. 6 |
| Ring gauge | 56 |
| Longitud | 166 mm (6½″) |
| Peso oficial | 20.42 g |
| Elaboración | Totalmente a mano |
| Fortaleza | Media-Alta |
| Capa | Medio Tiempo incluido |
| Presentación | Caja de madera lacada negra de 10 unidades |

Notas de cata y perfil de sabor
La experiencia del BHK 56 se desarrolla en tres actos bien definidos que pueden extenderse hasta noventa minutos de fumada pausada. El primer tercio despliega una entrada elegante con notas de cedro fresco, café tostado y un fondo terroso característico del Medio Tiempo. La combustión es impecable, generando una ceniza compacta de color gris claro que sostiene la atención del fumador.
En el segundo tercio, el puro revela su complejidad: emerge el chocolate amargo, nueces tostadas y un toque de cuero curtido que evoca los talleres artesanales de La Habana Vieja. La dulzura natural del tabaco se equilibra con especias blancas —jengibre, cardamomo— que dan cuenta de la maduración cuidadosa de las hojas. El último tercio intensifica el carácter sin volverse agresivo: café expreso, cacao en polvo y un final persistente de madera de cedro que invita a retomar la fumada con calma.

Textura y aroma
La envoltura presenta un colorado oscuro con ligero brillo oleoso, textura sedosa al tacto y construcción firme que anuncia la calidad del torcedor. El pre-encendido ofrece aromas de heno seco, vainilla y tierra húmeda. Una vez encendido, el volumen de humo es generoso, cremoso en boca, con retrohálido que potencia las notas especiadas sin irritar las vías respiratorias.

¿Con qué maridar el Cohiba BHK 56?
La riqueza del BHK 56 demanda acompañantes que respeten su personalidad sin competir por atención. En el contexto colombiano, propongo tres maridajes que elevan la experiencia:
- Café del Huila: Un espresso de grano arábico con cuerpo medio y acidez cítrica complementa el chocolate del puro sin empalagar. La temperatura del café —entre 60 y 65°C— mantiene la sensibilidad del paladar.
- Ron Dictador 20 años: El perfil de caramelo, vainilla y roble tostado del ron cartagenero dialoga con las notas dulces del Medio Tiempo. Servir en copa balón, sin hielo, a temperatura ambiente.
- Chocolate santandereano 70% cacao: La amargura controlada y las notas frutales del cacao de San Vicente de Chucurí crean un contrapunto elegante que resalta la dulzura natural del tabaco.

Para quienes prefieren opciones sin alcohol, un té negro de Assam con leche o un aguardiente antioqueño reposado en pequeña dosis también funcionan, siempre evitando bebidas gaseosas o excesivamente frías que entorpecen la percepción de sabores.

¿Para quién es este puro?
El Cohiba BHK 56 no es un puro para iniciarse en el mundo habano. Su inversión —que en 2024 oscila entre 65 y 85 USD por unidad en mercados internacionales, y puede superar los 120 USD en distribuidores autorizados de Colombia— exige un fumador que aprecie la diferencia entre gasto y experiencia. Es ideal para el aficionado que ya recorrió las vitolas clásicas de Cohiba (Siglo VI, Espléndidos) y busca comprender qué aporta el Medio Tiempo a la pirámide de sabores.
El momento adecuado incluye celebraciones significativas, cierres de negocios importantes o tardes de contemplación en que el tiempo no sea factor limitante. Su duración y concentración lo descartan para fumadas rápidas; el BHK 56 reclama atención plena, silencio interior y la compañía selectiva de quienes comprenden que un buen puro es conversación sin palabras.
En términos de conservación, recomiendo mantenerlo a 18-20°C con humedad del 65-68% durante al menos seis meses antes de encenderlo, permitiendo que los aceites se redistribuyan. El resultado justifica la paciencia: un puro que resume, en cada bocanada, por qué Cuba sigue definiendo el estándar dorado del tabaco mundo a mundo.