¿Qué es el Bolívar Simones Edición Regional Canadá?
El Bolívar Simones Edición Regional Canadá es un puro cubano de edición limitada lanzado en 2007, con vitola Hermosos No.4 de 48 ring gauge por 127 mm de longitud, que combina el carácter robusto de la marca con una exclusividad territorial reservada para el mercado canadiense. Se trata de una de las expresiones más buscadas por coleccionistas dentro del programa Edición Regional de Habanos S.A., destacada por su producción limitada a solo 600 cajas numeradas de 50 unidades en su primera tanda, seguida de 1,200 cajas de 25 unidades en 2008 —aunque estas últimas no llegaron al mercado hasta 2009, generando una curiosidad histórica entre los aficionados.

Historia del Bolívar Simones Edición Regional Canadá
La marca Bolívar, creada en 1902 y bautizada en honor al Libertador Simón Bolívar, ha sido sinónimo de puros de cuerpo completo y personalidad intransigente. Cuando Habanos S.A. seleccionó a Canadá para recibir una Edición Regional en 2007, eligió una vitola que ya había demostrado su valía en lanzamientos especiales previos: los Hermosos No.4, conocidos comercialmente como Simones.
La primera edición de 2007 llegó en cajas deslizantes de madera con tapa corrediza, numeradas individualmente, conteniendo 50 puros cada una. La presentación evocaba las tradicionales cajas de 50 que dominaban el mercado habanero antes de la revolución. La segunda tanda, programada para 2008 pero retrasada hasta 2009, adoptó un formato más contemporáneo: 25 unidades por caja, manteniendo la numeración y el sistema de tapa deslizante.
Este retraso de un año en la segunda edición no fue aislado. En la época, Habanos S.A. enfrentaba desafíos logísticos con las Ediciones Regionales, y el caso del Simones Canadá se convirtió en referencia obligada cuando se discuten las irregularidades de lanzamiento de la serie. Hoy, ambas ediciones son piezas de museo en cualquier humidor serio.

Características técnicas del Bolívar Simones
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Nombre comercial | Simones |
| Nombre de fábrica | Hermosos No.4 |
| Ring gauge | 48 |
| Longitud | 127 mm (5 pulgadas) |
| Peso oficial | 10.86 gramos |
| Fortaleza | Media-Alta a Alta |
| Construcción | Totalmente a mano |
| Bandas | Bolívar C + Edición Regional Canadá |
La vitola Hermosos No.4 ofrece una relación diámetro-largo que privilegia la concentración de sabores sobre la duración de la fumada. Con 48 ring gauge, proporciona suficiente volumen de humo para desarrollar la complejidad característica de Bolívar, mientras que los 127 mm garantizan una experiencia de aproximadamente 45 a 60 minutos —ni demasiado breve para apresurarse, ni excesivamente larga para exigir una mañana completa.

Notas de cata y perfil de sabor
El Simones despliega desde el primer encendido la firma terroso de Bolívar: tierra húmeda de los vegas de San Juan y Martínez, madera de cedro recién cortada, y ese puntillo de especias que anticipa la evolución. La capa colorado oscuro, aceitosa al tacto, promete intensidad y cumple.
En el primer tercio, el paladar encuentra café tostado de tueste medio, nuez moscada y una leve pimienta negra que cosquillea la lengua. La entrada es decidida pero educada, sin la agresividad que algunos Bolívar pueden mostrar en sus primeros centímetros. El segundo tercio profundiza hacia el cuero curtido, chocolate amargo y un fondo de regaliz que se asoma tímidamente. Aquí el puro revela su verdadera categoría: la capacidad de mantener múltiples capas simultáneas sin que ninguna eclipse a las demás.
El tramo final es donde el Simones justifica su linaje. La fortaleza crece pero nunca se vuelve áspera. Aparecen notas de madera quemada, café expreso y un retorno terroso casi mineral que limpia el palate antes de cada nueva bocanada. El final es prolongado, con un regusto dulce-amargo que invita a reflexionar sobre lo que acaba de ocurrir.
Textura y combustión
La construcción artesanal se traduce en una combustión recta y ceniza compacta de color gris-blanco. El tirón ofrece resistencia perfecta —ni flácido ni sofocante— permitiendo control total sobre el volumen de humo. En puros bien conservados, la capa se mantiene elástica y brillante, señal de que el aceite de la hoja aún no ha cristalizado por exceso de sequedad.
¿Con qué maridar el Bolívar Simones?
La intensidad del Simones exige compañeros que no se amedrenten. En el universo colombiano, tres opciones destacan por su capacidad de diálogo con este Bolívar:
- Café del Huila, grano entero, tueste medio: La acidez cítrica típica de los cafés del sur del Huila corta la grasa del humo y amplifica las notas de chocolate del puro. Preparado en prensa francesa o chemex, sin azúcar.
- Ron Dictador 20 años: El dulzor de la madera tropical y el carácter seco del envejecimiento en barrica crean un puente hacia las notas de cuero y regaliz del segundo tercio. Servido solo, a temperatura ambiente.
- Chocolate santandereano 70% cacao: El de Floridablanca o San Gil, con su perfil afrutado y amargo equilibrado, prolonga el final del puro sin competir por atención. Una pequeña porción entre tercios funciona como paladar-cleanser natural.
Para quien prefiera destilados más secos, un whisky escocés de las Islas, tipo Lagavulin 16 años, establece un intercambio fascinante entre la turba medicinal y el terroso cubano. El agua de la isla y la tierra de Pinar del Río encuentran aquí un terreno común inesperado.
¿Para quién es este puro?
El Bolívar Simones Edición Regional Canadá no es un puro de iniciación. Su perfil media-alta y su evolución exigente requieren un paladar que ya haya recorrido el espectro de la marca —desde el Petit Corona hasta el Royal Corona— y comprenda que Bolívar no entrega todo de inmediato.
Es ideal para el aficionado que colecciona Ediciones Regionales con criterio, no por completismo sino por convicción en la vitola. El Hermosos No.4 es un formato que rara vez decepciona cuando la materia prima es digna, y aquí lo es. También para quien busca una fumada de fin de semana, en soledad o con máximo dos compañeros de conversación, donde el puro sea protagonista y no mero acompañante.
En términos de inversión, el Simones Canadá ha mantenido valor de mercado estable, con primas significativas sobre su precio original. No es el Edición Regional más caro del mercado secundario —los Ramón Allones de ciertos mercados asiáticos superan ampliamente— pero su doble lanzamiento y el retraso de 2009 le confieren una narrativa que los coleccionistas aprecian.
Si tiene la fortuna de encontrar uno, ya sea en una caja de 50 de 2007 o en la más manejable de 25 de 2008-2009, no dude. Enciéndalo en una tarde de lluvia, con un café recién preparado y tiempo para no tener que mirar el reloj. Ese es el ritual que el Simones merece.