¿Qué es el Bolívar Tubos No.2?
El Bolívar Tubos No.2 es un puro cubano de vitola Marevas que mide 129 mm de largo con un cepo de 42, presentado en tubo de aluminio individual desde antes de 1960. Es la expresión más equilibrada de la casa Bolívar: robusta en sabor, pero accesible en formato, ideal para quienes buscan la tradición habanera en una fumada de tamaño mediano que ronda los 45-60 minutos.

Historia del Bolívar Tubos No.2
La marca Bolívar nació en 1902, bautizada en honor al Libertador Simón Bolívar, y desde sus inicios se ganó fama por ser una de las más fuertes de Cuba. El Tubos No.2 debutó en la era dorada anterior a 1960, cuando los tubos de aluminio representaban una revolución en la conservación y portabilidad del puro. Mientras otros formatos desaparecían o cambiaban, este Marevas resistió el paso del tiempo.
En 2009, Habanos S.A. renovó el diseño del tubo, manteniendo la protección hermética pero dándole una estética más contemporánea. El cigarro, sin embargo, permanece fiel a su esencia: elaborado totalmente a mano en la Fábrica de Tabacos Partagás (y otras fábricas habaneras según disponibilidad), con hojas de la Vuelta Abajo que garantizan ese carácter inconfundible de tierra, cuero y especias.

Características técnicas
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Vitola de fábrica | Marevas |
| Cepo (ring gauge) | 42 |
| Longitud | 129 mm (5⅛ pulgadas) |
| Peso oficial | 8.46 gramos |
| Elaboración | Totalmente a mano |
| Fortaleza | Media-Alta |
| Presentación | Cajas de 25 puros en tubo individual |
Notas de cata y perfil de sabor
Encender un Bolívar Tubos No.2 es recibir una declaración de intenciones desde el primer puff. La entrada es terrosa y mineral, con notas de cedro recién cepillado y un fondo de café tostado oscuro que anuncia la procedencia cubana. A medida que avanza el primer tercio, la Marevas de 42 se abre mostrando su verdadera personalidad: especias negras, pimienta de Jamaica y ese toque de cuero curtido que define la marca.
El segundo tercio trae la transición más interesante. Aparecen matices de cacao amargo, nuez moscada y una dulzura sutil de miel de caña que equilibra la fortaleza. El humo es cremoso, denso en boca, con una retro nasal que pica apenas sin ser agresiva. En el último tramo, el puro recupera intensidad: tierra húmeda, madera de roble y un final levemente salino que invita a dejarlo descansar unos minutos antes del último puff.

Curiosidades de la fumada
- El tubo de aluminio acelera el encendido inicial: deja reposar el puro 10-15 minutos fuera del tubo antes de fumarlo
- Su construcción suele ser impecable, con ceniza de color gris claro que se mantiene firme hasta 4-5 cm
- Con añejamiento (3-5 años), suaviza los bordes y desarrolla notas de fruta seca y vainilla
¿Con qué maridar el Bolívar Tubos No.2?
La versatilidad de este Marevas permite aventuras tanto clásicas como colombianas. Para una experiencia tradicional, un espresso ristretto de tueste medio resalta las notas de cacao sin competir con la fortaleza del puro. Pero si queremos honrar nuestra tierra, propongo tres maridajes que he probado personalmente:
Café del Huila, grano bourbon rosado: su acidez cítrica equilibra la tierra del Bolívar, mientras que el cuerpo medio-alto sostiene el diálogo con el humo. Preparado en prensa francesa, sin azúcar.
Ron Dictador 20 años: el dulzor de la miel de caña y los tonos de caramelo envejecido dialogan con el segundo tercio del puro. Servido solo, sin hielo, en copa de balón.
Chocolate Santandereano 70% cacao: el de Finca El Carmen o similar, con sus notas de frutos rojos y amargor elegante, prolonga el final del puro de manera sorprendente. Un cuadrado entre tercio y tercio, no mordisqueado.
¿Para quién es este puro?
El Bolívar Tubos No.2 es para el fumador que ya superó los robustos suaves y busca un paso hacia la fortaleza cubana sin caer en el extremo de un Royal Corona o un Belicosos Finos. Es el puro del viajero de negocios: el tubo lo protege en el maletín, lo mantiene en condiciones óptimas en climas variables, y su duración permite una fumada completa entre reuniones.
También es una elección inteligente para quienes inician colecciones: su precio accesible (dentro del universo Habanos), su historia probada y su capacidad de añejamiento lo convierten en candidato perfecto para guardar media caja y olvidarla tres años. Al volver, encontrarán un puro más redondo, donde la tierra se suavizó en cuero noble y las especias se integraron en un conjunto armónico.
No es un puro para fumar caminando ni para acompañar cerveza helada. Requiere atención, reposo, una silla cómoda y la paciencia de quien sabe que las mejores cosas de Cuba —como las mejores de Colombia— se toman con calma.